Piratas del Caribe: La Maldición del Anillo de la Calavera -Fanfic- Capítulo 45: Una Lluvia de Sentimientos Encontrados Sobre el "Perla Negra"
(Esta imagen fue realizada con IA)
Resumen de la saga: Piratas del Caribe es una saga de aventuras fantásticas centrada en el excéntrico capitán Jack Sparrow (Johnny Depp). La trama principal sigue sus esfuerzos por recuperar su barco, el Perla Negra, enfrentándose a maldiciones sobrenaturales, piratas fantasmales (Capitán Barbossa, Davy Jones), monstruos marinos y la Marina Real británica en el Caribe del siglo XVIII.
Argumento: ¿Que pasaría si nuestro querido capitán Jack Sparrow se convirtiera en una mujer? Pues le traería muchísimos problemas a sus amigos y enemigos. Una historia entretenida para leer y una alocada historia de amor que te sorprenderá. ¡Tiene de todo! Advertencia: esta historia tiene escenas subidas de tono que estarán censuradas en este blog pero con la posibilidad de leerlas en otro blog redirigido.
Género: aventura, drama, acción, fantasía, humor
Personajes: los principales e inventados
Calificación: para mayores de 16 años
Cantidad de palabras: 273,361
Duración: 67 capítulos
Estado: completo
Año de publicación: 2006-2007 (Iniciado el 7 de Octubre del 2006 y finalizado el 15 de Septiembre del 2007)
Primera Publicación: Fanfiction
Escritora: Gabriella Yu
Mi estilo: estoy influenciada tanto por el anime, los dramas asiáticos y la literatura universal. Me gusta hacer pasar a los personajes por duras pruebas. ¡Y no me maten, sólo soy una escritora aficionada y puedo cometer errores!
Capítulo 45: Una Lluvia de Sentimientos Encontrados Sobre el "Perla Negra"
La lluvia había comenzado, miles y miles de gotas de agua comenzaron a caer sobre la tierra y el mar, iniciando así, el ciclo interminable de la naturaleza.
El capitán Jack Sparrow (ahora, la capitana "Jacky" Sparrow) y el comodoro James Norrington, enemigos jurados de bandos completamente opuestos, únicos tripulantes a bordo del afamado barco pirata el "Perla Negra", estaban a punto de iniciar una feroz contienda para poder aclarar de una vez por todas la extraña relación que había nacido entre los dos a causa de la maldición del anillo de la calavera.
Los dos, parados uno frente al otro, separados con tan sólo un par de metros de distancia, se miraban directo a los ojos, preparándose para cualquier ataque por parte del otro contendiente.
Ambos estaban completamente mojados, sus ropas se encontraban pesadas, el agua escurría por sus cabellos y rostros. Bajo la lluvia, la flamante figura femenina de Jack, era una tentación para cualquier hombre, así que James no pudo evitar mirar hacia la mojada y raída camisa semiabierta de su contrincante, pues dejaba entrever un atrayente y sensual busto femenino. Al ver el sonrojado rostro del comodoro, Jack se dio cuenta de lo que le estaba mirando, y haciéndose el ofendido mientras se cerraba precariamente la camisa, le reprochó:
-¿Qué es lo que estás mirando, sucio pervertido? ¡No se ofende así a una fina dama como yo…! ¡Hic!
El comodoro Norrington, un tanto molesto y avergonzado, le replicó enseguida:
-Tú ni siquiera eres una dama, y tampoco puedes responder como un hombre. Tan sólo eres un despreciable fenómeno.
Jack inclinó un tanto su cabeza y entrecerró los ojos, un poco desconcertado, preguntándose por qué aquel hombre estaba tan molesto con él si parecía que se estaban llevando medianamente bien, hasta Jack había llegado a pensar que prefería a aquel "Norry" regañón que siempre estaba a su lado listo para ayudarlo.
-Parece ser usted una persona más peligrosa de lo que aparenta, su señoría… -opinó cautelosamente la pirata.
-Entonces póngase en guardia, capitán Jack Sparrow –advirtió el aludido mientras volvía a ponerse en guardia, listo para atacar a muerte a nuestro protagonista-. Ya debe adivinar que esto va en serio.
-Lástima, nos estábamos en-entendiendo tan bien… -agregó el pirata con falso sentimentalismo mientras llevaba su mano hacia el mango de su espada, listo para defenderse-. Hasta ya no me parecías un sujeto pedante. ¡Hic!
-¡¡Cuando logre cortarte en pedacitos, dejarás de fastidiarme!! –exclamó furioso el comodoro mientras se lanzaba al ataque, pero inmediatamente el pirata sacó su espada para defenderse del sablazo vertical para luego él comenzar a descargar fuertes golpes contra el sable del comodoro Norrington. Tomado por sorpresa, éste comenzó a retroceder para sostener su defensa, pues el ataque seguido de la pirata era muy veloz.
Viendo que su retador no le presentaba una gran pelea, Jack no pudo con su genio y comenzó a hacerse el payaso con algunos movimientos ondulantes y extravagantes típicos en él, lo cual, enfurecía a James, quien se tomaba el duelo en serio y hacía todo lo posible para derrotar a su enemigo.
-¡Vaya! Veo que mis gra-grandiosas habilidades superaron a las suyas, tanto como mi belleza –se burló la flamante capitana del "Perla Negra" mientras brincaba sobre un tonel de ron vacío.
-¡Ya cállate y pelea en serio! –replicó enojado el comodoro que mediante un torpe movimiento de espada, trató cercenar las piernas de ésta, pero la pirata evadió fácilmente aquel ataque dando un salto para caer luego sobre cubierta.
Entonces, nuestro protagonista se detuvo un momento, y mientras se inclinaba ante él, asiéndole una venia, le dijo, burlándose nuevamente de él:
-Como gu-guste el señor "descorazonado"... ¡Hic!
James estaba que ardía de la rabia, a pesar de todo lo que había hecho por ese ingrato, seguía sin tenerle el más mínimo respeto. Isabel tenía razón, él había estado perdiendo el tiempo con Sparrow.
-¿Por qué quieres batirte en due-duelo conmigo? –le preguntó la impertinente pirata mientras regresaba al ataque- ¿Estás celoso porque elegí al muchacho? ¡Hic!
-¡No quiero hablar sobre ese estúpido! –replicó muy molesto su contrincante, afirmando así, la respuesta que Jack quería escuchar en ese momento: Norrington SÍ estaba celoso, y eso le parecía muy divertido a nuestro pirata.
-Lo tengo en mis manos, puedo hacer de él lo que yo quiera –pensó maquiavélicamente.
El duelo de espadas siguió entre la lluvia y por todo el barco, ninguno de los dos contendientes quería ceder ente el otro y se perseguían por toda la cubierta. Ambos esgrimistas utilizaban su propio estilo de combate, Norrington utilizaba su etiquetado estilo inglés y Jack su propio estilo pirata (un tanto a lo bruto y utilizando sus idas y venidas, piruetas y objetos a la mano). El combate se estaba poniendo muy entretenida para Jack, ya que Norrington parecía no ponerle todas las ganas, no golpeaba fuerte con la espada y tampoco era rápido en su ataque.
-¿Qué te pasa? ¿So-soy demasiado veloz para su señoría? ¡Hic! Y eso que es-estoy borracho –se burló Sparrow tras hacerse a un lado y evadir el lento ataque de su contrincante, quien casi se cayó al suelo al pasar de largo por su propio y torpe impulso.
Ya estabilizado, James Norrington le lanzó una mirada asesina, y sin decir una sola palabra, volvió a atacar.
Pero cuando éste intentó abatir a la ebria pirata con un sablazo diagonal, se paró en seco, se puso muy pálido, soltó la espada y cayó de rodillas al suelo, completamente abatido y sin aliento para nada.
El capitán Sparrow estaba completamente atónito ante lo que veía.
-¿Y ahora qué le pasa e éste…? –se preguntó bastante sorprendido y preocupado, pero manteniendo su distancia y su inquietud.
-¡Nada! ¡No me pasa nada! –exclamó James furioso con su propia debilidad, ¿perder contra quien se había burlado de sus sentimientos? ¡Jamás! ¿Perder contra ese pirata travestido? ¡Nunca! ¡Se levantaría cien mil veces si fuera necesario! Pero en cuanto intentó ponerse de nuevo en pie, volvió a caer de rodillas completamente extenuado. El comodoro James Norrington, ya no podía seguir peleando por más que lo deseara.
Un frío escalofrío recorrió todo su cuerpo, volviéndolo más pesado e insostenible, la debilidad que había estado acumulándose todo aquel tiempo, por fin se había declarado, y mientras sentía que iba hundiéndose cada vez más en un profundo y oscuro pozo, el asustado oficial extendió su temblorosa mano hacia un sorprendido Jack Sparrow e intentó hablarle.
-… Ja-jacky… -apenas pudo susurrar su apodo pidiéndole auxilio antes de sentir que su mente se nublaba por completo hasta casi perder el sentido.
Desfallecido, el comodoro estuvo a punto de estrellarse contra el suelo de la cubierta y golpearse, pero Jack pudo evitarlo al arrodillarse rápidamente ante él y sujetarlo por los hombros, evitando así que se cayera.
-¡Oye! ¿Pero qué de-demonios te pasa? –exclamó Jack sorprendido, intentando con esfuerzo en poder sostenerlo, pues para su actual fuerza femenina, Norrington aún era bastante pesado para él.
-… No…, me siento muy bien… -apenas pudo contestarle con un susurro-…, la cabeza me da vueltas…
Pero apenas terminó de hablar, acabó por desvanecerse sobre la consternada pirata haciéndola sentarse sobre la cubierta., y como aquel era un hombre más alto y pesado que ella, no pudo con su peso y se le deslizó encima hasta dar su cabeza sobre su regazo.
-¡Pero qué bochornoso es todo esto, menos mal que nadie está aquí para verlo! ¡Juro que lo voy a matar por humillarme de esta manera! –pensó Sparrow bastante nervioso y ofuscado, a quien no le agradaba en lo más mínimo que lo tocara sentimentalmente otro hombre. De buena gana, se hubiera levantado de golpe para dejarlo allí sobre cubierta desmayado y abandonado bajo la lluvia, pero por alguna extraña razón, no podía hacerlo. Sentía que estaría traicionándose a sí mismo.
Pero Jack no tuvo mucho tiempo para pensar en lo que haría, ya que el comodoro por fin comenzó a volver en sí y abrió lentamente sus ojos hasta que pudo fijarlos en el rostro de su enemigo, quien lo miraba con una cara de graciosa preocupación, con las cejas arqueadas.
-O-oye, Norry… ¡Hic! ¿Qué te pasó? ¿Estás tan borracho que no puedes mantenerte en pie? ¡Claro! ¡Hic! Tú no tie-tienes mi fortaleza para el ron– le preguntó entre la seriedad y la burla aquella bella pirata mientras lo observaba inquisitivamente. Norrington sólo respondió con un leve susurro mientras apenas negaba con la cabeza toda aquella sarta de tonterías:
-… No, solamente me siento un poco débil… -Trató de levantarse, pero no pudo y tubo que volver a recostarse sobre el desafortunado pirata.
James volvió a cerrar los ojos, su respiración ahora era lenta y tranquila, sentía que se hallaba en un lugar seguro y acogedor, pero luego, volvió a abrir los ojos y vio nuevamente aquel bellísimo rostro mojado sobre él, entonces sonrió débilmente y le dijo:
-…. Vaya… Pareces un ángel, pero lástima que eres el mismísimo demonio… Aún así, debo admitir que se siente muy bien el estar contigo… No sabes cuánto lamento que seamos enemigos… No te imaginas lo mucho que he sufrido por ti, y sé que ni siquiera te importa lo que estoy diciéndote ahora… ¿Por qué? ¿Dime por qué tuve que conocerte? Sólo me has causado terribles desgracias… Pero aún así, ante todas mis frustraciones, y aunque estuviera al borde de la muerte, yo elegiría el mismo camino que me llevara hacia ti, sin dudarlo un solo segundo…
Y después de aquella confesión, el debilitado oficial volvió a dormirse.
Jack Sparrow estaba completamente pasmado al haber escuchado tamaña revelación hacia su persona, ¡y venía nada menos que de aquel odioso del comodoro James Norrington, quien había jurado llevarlo a la horca! Claro, ya le habían dicho antes todas esas cursilerías, pero sonaba diferente en sus labios. ¿Pero, por qué? Asustado y un tanto asqueado al pensar en ello, estaba a punto de levantarse y dejarlo allí abandonado en medio de la lluvia, pero gracias a una fugaz mirada hacia el mojado rostro de James, la capitana del "Perla Negra" se dio cuenta de lo demacrado, pálido y agotado que se encontraba el comodoro James Norrington. Entonces, como un rayo que atravesara su mente, Jack recordó aquel día en que Norry (como le gustaba llamarlo), le declaró su amor. (Recuerdo que le resultaba bastante bochornoso y gracioso a la vez para nuestro protagonista, por cierto).
"-¿Es que no te das cuenta que es por eso por lo que estoy sufriendo tanto? Todo este tiempo no he podido vivir en paz gracias a esta dura verdad. No he bebido, comido o dormido en paz desde que mis ojos se fijaron en ti, el vino me sabe amargo, la comida me resulta repugnante, no puedo dormir tranquilo sin que te aparezcas en mis sueños, ni tampoco puedo permanecer despierto sin que tú seas el motivo de mis pensamientos… ¡Y yo te odio tanto por eso! ¡Odio la agonía del infierno por el que me haces padecer sin piedad! …Si tan sólo con matarte pudiera liberarme de este suplicio interminable…".
" -… Pero no puedo matarte,… No puedo hacerlo, moriría junto a ti si lo hiciera… porque…, porque…, te amo con toda mi alma, y eso… eso es suficiente para pensar que estoy perdiendo la razón…¡¡Porque tú no eres realmente lo que aparentas y eso me está matando!!".
Entonces, al haber recordado todas aquellas palabras tan cursis que alguna vez le dijera el oficial, Jack se quedó boquiabierto al darse cuenta que él y solamente él era el culpable del lamentable estado en que se encontraba su odioso enemigo, el que había jugado con los sentimientos de aquel hombre lo suficientemente tonto y valiente como para haberle declarado su amor y haber arriesgado su vida por él, para luego dejarse morir lentamente por el sufrimiento que le causaba su indiferencia. Pero Jack no tuvo más tiempo para descubrir sus propios pensamientos, ya que el comodoro había vuelto completamente en sí, y al darse cuenta plenamente sobre quién estaba y en la circunstancia en la que se hallaba, se apartó rápidamente de él, y como pudo, se puso en pie un tanto tambaleantemente.
Mientras Jack Sparrow seguía sentado en el suelo de la cubierta mirándolo un tanto extrañado, James la miraba con cierto recelo, resignación y desencanto, arrepentido por haberle abierto una vez mas su corazón, pero aún así, no podía negar que la joven se veía absolutamente hermosa bajo la lluvia. Pero Norrington sabía que aquella falsa mujer era un arma de doble filo y no valía la pena seguir arriesgándose por ella. Tenía que terminar con todo de una vez por todas, antes de que fuera demasiado tarde para él.
-Capitán Jack Sparrow, no necesito que me mire de esa manera, no requiero de su lástima. Me marcho ahora mismo de aquí. Tomaré el primer navío que salga hacia América y no volveremos a vernos nunca más, a menos que usted vuelva a ser el de antes y esté colgado de una horca frente al verdugo.
Y mientras la pirata lo veía marcharse en ese lamentable estado anímico, supo que no podría perdonarse nunca, que por su culpa, algo malo le llegara a pasar a aquel latoso hombre, pues era casi seguro de que si no lograban romper la maldición, Norrington terminaría muerto. Pero aunque quisiera ayudarlo, su orgullo como hombre no se lo permitía, no haría nada por la persona que había arriesgado su vida por él, después de todo, se suponía que a Jack no le interesaba lo que pasaría con el odioso de Norrington, y aunque se sintiera un tanto culpable por su precaria situación, pronto pasaría.
Y así pensaba nuestro querido protagonista, hasta que el poder del anillo maldito comenzó a fortalecerse nuevamente, provocando que los reprimidos sentimientos de la versión femenina del capitán Jack Sparrow sintía por el comodoro James Norrington, se fortificaran.
Por primera vez, el pirata convertido accidentalmente en mujer, razonó todas las palabras de amor y odio que James le había confesado a lo largo de toda la travesía, recordó los momentos graciosos y peligrosos que pasaron juntos, su sonrisa apenas perceptible, realmente no le agradaba tener que separarse de esa manera tan desagradable.
-¡No puedo permitir que se vaya de aquí! –pensó angustiado-, ¡no quiero que se vaya! ¡No quiero que esto termine así! ¡Quiero que él esté a mi lado para poder fastidiarlo todo el tiempo!
Jack no lograba entender del todo aquellos arremolinados sentimientos que batallaban en su ya confundida y borracha mente. Sabía que estaba siendo dominado por la maldición, sabía que su condición ebria no ayudaba mucho que digamos, y también sabía que se moría por las ganas de estar a su lado, pues se había acostumbrado terriblemente a su presencia, siempre a su lado, velando por su bienestar. Pero por sobre todo esto, la pobre y confundida pirata, no quería sentir de nuevo aquella desagradable sensación que había sentido en el momento en que había creído a James asesinado bajo la espada de Morgan por haberlo defendido después de que Jack lo hubiera manipulado de aquella manera tan cruel.
El comodoro se marchaba, lenta pero ininterrumpidamente, y pronto estaría lejos de él, distanciado a miles de leguas de distancia, ¿acaso lo soportaría? El capitán del "Perla Negra" tragó saliva, tenía que tomar una decisión ahora mismo, y aquella, era una decisión muy importante: ¿Ayudaba o no a su inclemente enemigo?
Mientras lo observaba marcharse lentamente de su lado, un tanto tambaleante, y apoyándose a la mojada baranda, Jack por fin se decidió a actuar, así tuviera que tragarse su gran orgullo masculino y sincerarse ante aquel hombre, decidirse decirle lo que realmente guardaba en su interior desde hacía ya varios días, aunque no le agradara en lo absoluto hacerlo.
-¡Está bien! ¡Está bien! ¡Lo haré! ¡Tú ganas! –exclamó Jack fastidiado mientras alzaba los ojos y las manos hacia el cielo alborotado, hablándole a quien sabe quien. Por esta única vez, Jack cedería ante los designios del anillo maldito que llevaba en su mano izquierda.
La capitana "Jacky" Sparrow se adelantó unos pasos, y armándose de valor, le confesó en voz alta a James, como si alguien estuviera amenazándolo con una espada para que lo hiciera.
-No era al muchacho a quien quería elegir -le dijo francamente-, sino a ti, Norry…
Apenas escuchó esto, el comodoro James Norrington se paró en seco abriendo enormemente los ojos, muy sorprendido por lo que acababa de escuchar. Pero aún así, no era un tonto, no tanto como para caer de nuevo en uno de los sucios jueguitos de aquel pervertido pirata.
-No puedo creerte… -murmuró sin siquiera darse la vuelta para mirarla, temblando violentamente por la conmoción que le había causado aquella repentina confesión-, no después de todo lo que me hiciste…
-¡Pffffh! ¡Idiota! –pensó Jack con desprecio, pues aunque fuera uno de sus peores enemigos, al pirata no le agradaba la idea de que lo rechazara… tan rápido. Él estaba haciéndole un gran favor y Norry se lo rechazaba. ¡Pues no permitiría tal cosa! ¡Jack Sparrow no quedaría en ridículo!
-Mira, Norry, si-siempre te dije que tú eras mi favorito, ¿verdad? ¡Hic! Ahora que te digo la verdad tú no me crees, ¡vaya tonto que resultaste ser! ¡Con razón Elizabeth eligió al joven Will!
Lentamente James se dio media vuelta y dirigió una mirada un tanto inquisitiva, un tanto molesta hacia aquella falsa mujer estrafalaria.
-¿Entonces?... ¿Es verdad lo que me dijiste? ¿No estarás actuando bajo los efectos del alcohol?
Totalmente fastidiado, Jack se sacó bruscamente el mojado sombrero y lo lanzó al suelo de la cubierta. Si aquel tonto seguía desconfiando de él, terminaría por mandarlo al diablo.
-¡Claro que es verdad todo lo que te dije! ¡Que me ahorquen del cue-cuello hasta matarme si no es verdad!
James y Jack se miraron sorprendidos ante tan inoportuna declaración. Pero el pobre del comodoro ya no deseaba seguir arriesgándose a creer, no después de haber sufrido tanto por culpa de un amor no correspondido y prácticamente imposible.
-Lo siento, pero… no puedo creerte…,¡no puedo creerte! –decía mientras sus lágrimas comenzaban a confundirse con las gotas de lluvia que corrían por su rostro-. ¡Auque eso significara mi muerte! ¡¡No creo en ti!!
Jack se desesperó, quizás por la borrachera, quizás por lástima, el honor, o la maldición, pero al verlo tan perdido, tan desesperado, decidió ayudarlo en la única forma que había: dándole esperanzas.
-"Sé que voy a arrepentirme después de esto. Difícilmente llegue a perdonarme a mí mismo…" –pensó Jack con resignación, pero la verdad era que no podía dejar que James sufriera tanto y perdiera su vida por él, simplemente era algo que le debía y su alma jamás estaría en paz, porque, después de todo, Jack era un buen hombre y no podía evitar el tener que ayudarlo, aunque eso significara, que una vez todo vuelto a la normalidad, James lo odiara a muerte.
El capitán Jack Sparrow, por fin se había decidido a actuar, pues al fin y al cabo, ¿qué le hacía una mancha más al tigre.
-Mira, Norry, esto te va a gustar más a ti que a mí, es un gra-gran favor que te hago, así que más vale que lo disfrutes y lo recuerdes cuando tú y yo volvamos a vernos como enemigos y tengas que perdonarme la vida ante la horca, ¿entendido? ¡Hic!.
- ¿Eh?… ¿A qué, te refieres…? –el aludido se asustó un poco al ver que aquella pirata se le acercaba velozmente y los tomaba fuertemente por los hombros.
-Esto será lo único que haré por ti… -le dijo ella mientras lo miraba directo a los ojos.
Y en contra de su voluntad, pero empujado por sus sentimientos que el terrible hechizo del anillo impulsaba en su interior, la hermosa y salvaje mujer pirata, tomó con sus delgadas manos las calenturientas y mojadas mejillas del sorprendido oficial, y en un arrebato, la pirata lo besó en la boca.
Y mientras ambos se besaban y se arrodillaban sobre la mojada cubierta, el comodoro llevaba lentamente sus manos hacia la cintura de la capitana y la abrazaba suavemente, la lluvia, que parecía comenzar a menguar, aún seguía mojando sus cuerpos.
El secreto de aquel beso prohibido, sólo quedaría entre el cielo, la tierra, y el mar, quienes contarían en susurros la increíble historia de amor y odio entre un honorable oficial inglés y una deshonesta pirata caribeña.
Continuará... ¡Yo-oh-oh, y una botella de ron!
SI QUIERES LEER LOS OTROS CAPÍTULOS DE ESTE FIC U OTROS,
PUEDES ENCONTRARLOS EN EL ÍNDICE DEL BLOG.
NOTA IMPORTANTE:SI TE ENTERAS QUE ESTA SERIE (U OTRAS)ESTÁN SIENDO EMITIDAS POR TELEVISIÓN, POR FAVOR,SI NO VAS A MIRARLAS, POR LO MENOS DEJA LA TV PRENDIDA.DALES RATING PARA QUE CONTINÚEN DOBLÁNDOLAS EN NUESTRO IDIOMA.O COMPRA SUS PRODUCTOS OFICIALES
SI HAY ALGÚN ERROR DE EDICIÓN O SUBIDA DE LOS VIDEOS, POR FAVOR,HÁGANMELO SABER, ASÍ PUEDO CORREGIRLO. ¡GRACIAS!
NOTA IMPORTANTE:
SI TE ENTERAS QUE ESTA SERIE (U OTRAS)
ESTÁN SIENDO EMITIDAS POR TELEVISIÓN, POR FAVOR,
SI NO VAS A MIRARLAS, POR LO MENOS DEJA LA TV PRENDIDA.
DALES RATING PARA QUE CONTINÚEN DOBLÁNDOLAS EN NUESTRO IDIOMA.
O COMPRA SUS PRODUCTOS OFICIALES
SI HAY ALGÚN ERROR DE EDICIÓN O SUBIDA DE LOS VIDEOS, POR FAVOR,
HÁGANMELO SABER, ASÍ PUEDO CORREGIRLO. ¡GRACIAS!



.png)

Comentarios
Publicar un comentario
Si tienes problemas de visualización de los videos, para ayudarte mejor, mándame una foto o video explicándome tu problema al Whatsapp: +54 9 3878 28-5428 o al email: gabriellayu1977@gmail.com. También puedes colgar la dirección de tus imágenes o videos por aquí.
Generalmente reviso cada hora el blog para ver si hay mensajes nuevos mientras trabajo en el blog, así que por favor, ten paciencia que sí o sí leeré tu comentario.
También te recomiendo que te unas a las redes sociales del blog para estar en contacto si vuelven a eliminarlo.
¡Y si te gusta este blog, no olvides recomendarlo y permitir los anuncios! :D