Se sufre porque se juega mal
Lo diré con gran admiración: Me quito el sombrero ante los jugadores de Cabo Verde. ¿La razón? Porque casi todo el mundo no daba ni cinco centavos por ellos, que casi todos pensaban que no iban a poder contra la Argentina y que el equipo argentino les iba a pasar por encima, que los iban a golear... ¡Pero Oh sorpresa! ¿Quién iba a pensar que a la Argentina le iba a costar tanto ganarles? Lo he dicho y lo diré siempre: al jugador de fútbol argentino no le gusta esforzarse, y menos cuando ya es millonario.