Piratas del Caribe: El Libro del Destino -Fanfic- Capítulo 4: Un Perverso Plan

(Esta imagen fue realizada con IA)

Resumen de la saga: Piratas del Caribe es una saga de aventuras fantásticas centrada en el excéntrico capitán Jack Sparrow (Johnny Depp). La trama principal sigue sus esfuerzos por recuperar su barco, el Perla Negra, enfrentándose a maldiciones sobrenaturalespiratas fantasmales (Capitán BarbossaDavy Jones), monstruos marinos y la Marina Real británica en el Caribe del siglo XVIII


Argumento: Jack y Jacky se separaron! ahora son 2! un hombre y una mujer! Doble problemas para todos! Lograrán cambiar sus destinos y el de los demás? Continuación de La Maldición del Anillo de la Calavera. James y Jacky pasan su primera noche juntos...¿pero será la última? ¡Tiene de todo! Advertencia: esta historia tiene escenas subidas de tono que estarán censuradas en este blog pero con la posibilidad de leerlas en otro blog redirigido.
Género: aventura, drama, acción, fantasía, humor
Personajes: los principales e inventados
Calificación: para mayores de 16 años
Cantidad de palabras: 384,335
Duración: 57 capítulos
Estado: completo
Año de publicación: 2007-2009 (Iniciado el 31 de Octubre del 2007 y finalizado el 17 de Mayo del 2009)
Primera Publicación: Fanfiction
Escritora: Gabriella Yu
Mi estilo: estoy influenciada tanto por el anime, los dramas asiáticos y la literatura universal. Me gusta hacer pasar a los personajes por duras pruebas. ¡Y no me maten, sólo soy una escritora aficionada y puedo cometer errores!

Capítulo 4: Un Perverso Plan

Ninguno de los dos podía creer lo que sus ojos estaban viendo¿cómo era posible que hubieran dos Sparrow¿Un Jack y una Jacky¿Cómo podía ser eso posible¡Se suponía que la Maldición del Anillo de la Calavera ya se había roto!

Tanto el uno como la otra estaban parados frente a frente, incrédulos ante lo que veían. ¿Sería acaso una visión? Ambos achicaron los ojos, se inclinaron un poco hacia atrás, observándose detenidamente. Los dos sentían tanto curiosidad como miedo.

Durante un largo rato, en completo silencio, ambos se miraron con recelo, examinándose, y luego, como si fueran la cosa más extraña del mundo, cada uno al mismo tiempo comenzó a moverse alrededor del otro para inspeccionarlo cuidadosamente, inclinando la cabeza, alzándola, agachándose un poco, y llevando las manos hacia atrás con una mirada escéptica en sus rostros. Cuando terminaron dicha investigación, Jack fue el primero en hablar:

—¿Quién eres tú¿Eres Jacky?

—Te equivocas, no soy Jacky, soy Jack Sparrow, el capitán Jack Sparrow¿sabe? —replicó la aludida un poco ofendida— ¿Por qué te pareces tanto a mí?

—¡Mientes con tus amarillos dientes¡Aquí yo soy el único e inigualable capitán Jack Sparrow¡Y tú eres la que se parece a mí cuando yo era una exuberante mujer!

—¿Me acusas de mentiroso¡Tú eres el que miente¿Por qué mejor no me explicas cómo puedes ser tú el capitán Jack Sparrow cuando yo soy el verdadero capitán Jack Sparrow?, porque si yo no fuera el capitán Jack Sparrow, entonces tú serías, en realidad, el capitán Jack Sparrow, cosa que eso no es cierto, porque YO soy el verdadero capitán Jack Sparrow y, que por consiguiente circunstancia, causa y razonamiento, tú no eres el capitán Jack Sparrow que tanto declaras ser.

De inmediato, el aludido replicó muy molesto con la misma jerga ininteligible:

—¡Ah, no! Tú no puedes ser el capitán jack Sparrow porque el capitán Jack Sparrow es un hombre y tú eres una mujer, eso quiere decir que yo soy el verdadero capitán Jack Sparrow porque soy un hombre, por lo consiguiente, si yo no fuera un hombre entonces no sería el capitán Jack Sparrow y tú serías el capitán jack Sparrow si en vez de mujer fueras un hombre. Pero como veo que tú eres en realidad una mujer, no puedes ser el capitán Jack Sparrow, y yo, en cambio, soy el verdadero capitán Jack Sparrow porque yo si SOY un hombre.

Jacky bufó fastidiada¿cómo era posible que ambos sean tan parecidos¿Si ambos declaraban que eran Jack Sparrow, cómo saber cuál de los dos decía la verdad?

—Creo, Jack (suponiendo que lo eres en realidad), tendremos que hacer algo para arreglar este pequeño gran malentendido.

—Estoy de acuerdo con eso, Jacky (porque estoy seguro de que lo eres en realidad)¿qué te parece si hacemos un "ping pong" de preguntas y respuestas?

—Bien, comienza tú primero.

Ambos Sparrows habían olvidado por completo que eran perseguidos y se dedicaron de lleno a su juego.

—¿Cómo se llama mi padre?

—¡Será MÍ padre! Y la respuesta es Teague Sparrow. ¿Dónde nací?

—¡Qué se yo dónde naciste tú, pero sí sé en dónde nací yo: en la India! …Y cualquiera sabe cómo se llama el padre del gran Capitán Jack Sparrow. A ver, respóndeme ésta¿cómo se llamó mi primer barco?

—¡Jah¿No podías haberme preguntado algo más difícil¡Era el Barnacle y era MÍ barco¿Cómo llegué a ser pirata?

—¡Qué fácil! Pues YO me negué a transportar esclavos, los liberé en África y entonces el eunuco de Beckett me calificó de pirata. ¿En dónde está mamá?

—Muerta y con su cabeza reducida por los jíbaros. Ahora acompaña a papá colgada de su cinturón… —Hizo una pausa antes de volver a hacer otra pregunta, reuniendo fuerzas, como si el hacerla le provocara un doloroso recuerdo del pasado: —¿Cómo se llamaba la joven que era MÍ compañera en el Barnacle?

Jack se le quedó mirando en completo silencio por unos segundos, luego contestó de mala gana:

—Arabella. Y era MÍ compañera.

Después de esto, ambos se quedaron sin pronunciar palabra alguna por un buen rato, hasta que Jacky dijo:

—Eso de las preguntas me esta cansando¿qué te parece si comparamos nuestros tatuajes y cicatrices? Es imposible que haya dos personas con el mismo "diseño" en el cuerpo en todo el mundo, te aseguro que así sabremos de una vez por todas que YO soy el verdadero capitán Jack Sparrow, "Don Impostor".

—De acuerdo, "Doña Farsante", pero seré YO quien resulte ser el verdadero capitán Jack Sparrow. ¿Qué te parece si comenzamos con el tatuaje que nos representa?

E inmediatamente los dos extendieron sus antebrazos para que el otro vea el tatuaje del gorrión volando frente a la puesta del sol sobre el océano. Ambos piratas se quedaron boquiabiertos¡los dos tatuajes eran exactamente los mismos!

—… ¿Y-y la marca de la letra "P" en la muñeca derecha? —propuso Jack Sparrow. Y así, temerosos, bajaron sus miradas hacia ambas muñecas hasta encontrarse con la gran sorpresa de que los dos llevaban la misma marca. Ambos se miraron muy desconcertados.

—¡¡Veamos las otras marcas!! —exclamaron al mismo tiempo y en seguida comenzaron a mostrarse una sucesión de cicatrices y tatuajes que tenían en todo el cuerpo. Tenían exactamente lo mismo en las mismas partes, los dos estaban realmente muy sorprendidos, y Jack parecía estarlo aún más, puesto que miraba fijamente hacia Jacky con los ojos bien abiertos.

—¿Qué te pasa¿Por qué me miras así? —inquirió la pirata al notar la cara de libidinoso que tenía.

—….

Ni una palaba. La cara de Jack empeoró y sus ojos se fijaron aún más sobre la joven mujer, su boca se abrió mucho más y comenzó a babear, entonces, Jacky por fin supo lo que había idiotizado a su supuesto doble: sus senos. Éstos habían quedado al descubierto cuando se mostraban sus marcas físicas.

—¡Pero qué vergüenza, pervertido¿Acaso no tienes educación¡Estás ofendiendo a una fina dama! —Jacky fingió ponerse muy molesta a la vez que volvía a cerrase la camisa con rapidez.

—N-no hay duda… —Jack pudo recuperar su habla al fin—, tú eres yo y yo soy tú… Reconocería esos bellísimos pechos a varias leguas de distancia… ¡Eran míos!

La pirata ladeó un poco la cabeza y achicó los ojos mientras lo miraba fijamente.

—¿De qué estás hablando? —Ella se rehusaba siquiera a que se le cruzara la misma idea que había tenido su contraparte masculina, porque eso significaría que corría el riesgo de que nunca más volvería a ser un hombre.

—De que me parece que los dos sí somos el capitán Jack Sparrow.

—¡¿Cómo¡¿Acaso has perdido la razón, eunuco¡No puede haber dos!

—¿Ves? Esa es una de mis palabras favoritas. Además… —agregó con tono burlón—, tú eres el eunuco aquí.

—¡Bah¡Tonterías! —Jacky frunció el ceño y se cruzó de brazos—. Tú eres el falso aquí y yo soy el verdadero capitán Sparrow, ya lo verás cuando logre romper el hechizo del la Maldición del Anillo de la Calavera.

—¡Pero yo creí que ya la había roto! —se sorprendió Jack—¡Yo era el que estaba convertido en mujer¡Todos lo vieron¡Y tú te apareces aquí diciendo que eres yo!

—¿Dices que tú eras el que estaba convertido en mujer¿Que tú fuiste el que rompió el hechizo?

—¡Claro! Logramos romper el hechizo cuando apuñalé la calavera de esa maldita hechicera.

—¿L-lograste romper el hechizo…? —apenas pudo decir la pirata de lo asombrada que estaba—. ¡P-pero si yo fui el que apuñaló la calavera!

—¡¿Cómo¡Eso no puede ser posible!

—¡Pero lo es! Perdí el conocimiento por un tiempo, y cuando desperté y logré salir de la montaña de monedas en el que estaba sepultado, me asombré cuando vi que no había nadie en la cueva y que yo seguía convertido en mujer. Creí que algo muy malo había pasado, sobre todo a mí.

—Ya nos habíamos marchado… —farfulló Jack mientras la miraba estupefacto—. Yo también estaba enterrado bajo una montaña de monedas… Cuando vimos que ya todo estaba bien, nos fuimos.

—¡Pero entonces —dijo Jacky—, si yo soy tú y tú eres yo, eso significa que los dos somos los verdaderos Jack Sparrow¡Hemos pasado por lo mismo porque somos una sola persona…! o éramos…

Completamente pasmados, los dos se sentaron pesadamente en el suelo, mirándose a la cara.

—¿Eso… quiere decir que no se rompió la maldición? —preguntó Jack.

—Hicimos todo lo que teníamos qué hacer…, quizás la maldición se rompía así… —propuso Jacky.

—Bueno, admito que esto es muy raro.

—Ajá.

—Los dos somos el verdadero Jack Sparrow... —comenzó el pirata.

—… que se separó en un hombre y una mujer —completó la capitana.

—¿Entonces, somos algo así como hermanos?

—¿Qué te parece mellizos?

—¿O replicas?

—¿O clones?

(Ninguno sabía lo que era un "clon").

—¿O fotocopias?

(Ninguno sabía lo que era una "fotocopia").

—¿Otros yo?

—¿O mitades?

—¿O copias?

—¿Pues, qué somos?

—No sé, pero sí sé algo… —dijo Jacky.

—¿Qué cosa?

—Que no importa lo que somos porque… —se levantó del suelo y miró hacia el techo con los ojos brillantes y los puños levantados y exclamó muy excitada: — ¡¡vamos a divertirnos en grande¿Te imaginas lo confundidos que estarán los demás cuando me vean?

—Tienes toda la razón, "otra Sparrow" —el capitán del Perla también se levantó del suelo muy emocionado con la idea—¡¡será divertidísimo¡¡El mundo está en nuestras manos!!

—¡¡Y también todo el ron del mundo!!

—¡¡Eso es profético¡¡Nadie podrá detenernos!!

—¡¡Así es, "otro Sparrow"¿Entonces, es un trato, "hermano"? —la pirata le tendió la mano.

—Es un trato, "hermana".

Y entonces, los dos se rieron diabólicamente al unísono mientras se daban la mano cerrando el trato.

—Lástima que no hay ni una botellita de ron para festejar nuestro encuentro… —comentó Jack mientras miraba esperanzado a su alrededor buscando lo que sin duda no había en aquel salón lleno de espejos.

—¡Chan chan! —exclamó una sonriente, Jacky sacando una botella de ron de entre sus ropas.

Con los ojos vidriosos por la emoción, el capitán del Perla Negra exclamó maravillado:

—¡No hay duda que eres mi otra mitad! Recuerdo que tenía esa manía cuando era una mujer.

Una vez destapada la botella, se dieron gozosamente a la bebida.

—¿Y cuál será nuestro primer paso para el dominio del mundo? —preguntó la capitana Jacky.

—Quiero que seas la amante del Comodoro Norrington —fue la asombrosa sugerencia del capitán Sparrow, que provocó que su mitad femenina escupiera el ron sobre su cara.

—¡¿CÓMO?! —la atractiva mujer no podía creer lo que había acabado de escuchar—. ¿Quieres que sea la amante del Comodoro Norrington¿Acaso perdiste la razón, Jack¡Ni loco lo haré¡Hazlo tú si tanto lo deseas!

—¿Yo? —se limpiaba el rostro con la manga se su camisa—. Eso no puede ser, yo soy un hombre y él también lo es. En cambio, tú eres una mujer y él es un hombre… ¿Te das cuenta de la concordancia? —hizo unos gestos cómicos con las manos, como si fueran una balanza de platillos y estuviera pesando algo.

—¿Concordancia¡Concordancia es lo que no tienes en el cerebro! Sé que le hice una propuesta indecente a Norry, pero no pienso cumplirla¡después de todo, soy un hombre, maldita sea!

Jack se rió de buena gana.

—¿Lo ves, hermanita¡Aún le dices "Norry"! Eso es algo que yo ya no digo… —se cruzó de brazos y la miró con los ojos entrecerrados—. Apuesto todo el ron que tengo en la bodega del Perla Negra a que realmente amas a tu Norry.

La apuesta era tentadora, con sólo decir que realmente era así podía hacerse con el botín más preciado del Perla Negra, pero el orgullo masculino que aún poseía en su ser, no le permitió aprovechar semejante oportunidad, así que Jacky lo negó rotundamente.

—¿Qué yo amo a Norry¿Acaso te volviste eunuco¡Tú eres el que lo ama!

—¡Tonterías¡Tú eres la que lo ama!

—¡No, tú!

—¡No, tú!

—¡No, tú!

—¡No, tú¿Qué no lo entiendes¡Él está completamente en tus manos¡En nuestras avariciosas manos! —los ojillos negros de Jack brillaron codiciosamente.

Jacky lo miró recelosa y volvió a cruzarse de brazos.

—Si te estás refiriendo a que lo seduzca y lo utilice para mi propio beneficio, estás muy equivocado, "otro Sparrow".

—¿Y por qué no quieres? Yo sé que somos capaces de cualquier cosa con tal de salirnos con la nuestra… —se acercó a ella y se colocó a su lado, muy cerca, como si quisiera hablarle en secreto—. No me refiero a que te acuestes con él, "otra Sparrow", te aseguro que podrás resguardar tu "virtud" mientras lo tengas engatusado con tus encantos…. ¿Es que ya no quieres saber cuánto poder tienes sobre él¡Con el tonto de Norrington en nuestras manos podremos hacer lo que nos plazca en todo el territorio colonial inglés¡Podremos divertirnos a gusto!

Jacky, mirándose hacia uno de los espejos, sonrió al pensar en ello. No era que no quería hacerlo¡por supuesto que lo deseaba con toda el alma!, pero eso podía significar que posiblemente ya nunca más volvería a ser un hombre, si es que había alguna oportunidad de lograrlo, claro está. Si el destino lo dejaba bajo el cuerpo de una mujer¿por qué no aprovecharlo, después de todo¿A qué demonios le tenía miedo¿A Norrington o a enamorarse de él?

—No pienses que no deseo aprovecharme de él, "otro Sparrow" —dijo—, sé que quiero hacerlo. Quiero fastidiarlo, quiero hacerlo rabiar, quiero divertirme con él como solía hacerlo antes... ¡Era tan divertido! Debo admitir que extraño mucho estar a su lado… ¡Ejem! —carraspeó tratando de arreglar su desliz—. Para aprovecharme de él, claro.

—Claro, claro. Lo comprendo… —asintió Jack con fingida seriedad mientras se cruzaba de brazos— ¿Entonces, lo harás?

—¡Por supuesto, hermanito! —sonrió maquiavélicamente—. ¡No voy a perderme la oportunidad de divertirme con ese pobre tonto!

—¡Perfecto¡Pongámonos en camino hacia Port Royal, compañera!

Entonces, para sorpresa de Jacky, Jack la abrazó efusivamente.

—¡Que gusto tener una hermana! —exclamó lleno de felicidad.

—Quita tu mano ya mismo de mi trasero si no quieres que te la rebane, "hermanito" —advirtió la pirata mientras lo apuñalaba con la mirada.

—Pensé que te gustaría, ya sabes, soy Jack Sparrow, el mejor amante del mundo… —le sonrió seductoramente.

—Y por eso es que no quiero que me pongas la mano encima, me conozco lo suficiente como para no confiar en ti, "otro Sparrow", y si no quieres incorporarte a los Castrati, más te vale que me sueltes¿sabe?

—Está bien, pero que carácter —se quejó el aludido mientras la soltaba.

—¡Oh, vamos! No te pongas así, compañero —comenzó a decirle melosamente mientras le rodeaba los hombros con sus brazos—, te prometo que cuando sea el momento adecuado, tú y yo vamos a divertirnos en grande… Y ya sabes a lo que me refiero.

—¡Ejém! —carraspeó Jack un tanto nervioso ante semejante belleza sensual—. ¿Y Norrington?

—¿Y qué tiene que ver él con todo esto? No he firmado ningún contrato de fidelidad, "hermanito", ya sabes que un pirata hace lo que quiere con su libertad (pero sin olvidar el "Código", claro está)¿es que no quieres disfrutar de este hermoso cuerpo¡Nos amamos tanto a nosotros mismos!

—Bueno… —el capitán pasó sus manos por la esbelta cintura de su "otro yo"—ambos pecamos de narcisistas¿no te parece? Confieso que es una propuesta tentadora y te aseguro que seremos los mejores amantes, pero… —se acercó aún más a ella, sus cuerpos casi se tocaron y el aliento con aroma a ron daba contra la cara de ambos—¿no me darías un adelanto, pequeña?

Entonces, sin decir una sola palabra, Jacky Sparrow sonrió y acercó su boca a la de él, y cuando estuvieron a punto de besarse, ella se apartó rápidamente de él y le dijo:

—Aún no deseo hacerlo, "hermanito", aún sigo siendo el orgulloso capitán Jack Sparrow. Tengo el cuerpo de una mujer pero el alma de un hombre¿sabe?

Y ante la decepcionada mirada del capitán del Perla Negra, ella se dirigió hacia uno de los corredores que la llevaría hacia la salida, pero antes de tomar ese camino, se dio media vuelta y le dijo con tono burlón a su compañero:

—Acuérdate de éste día como el día en que "la capitana Jacky Sparrow" te dejó con las ganas, "hermanito". Ahora vámonos de aquí que hace mucho que no veo a mi querido Perla Negra.

Y mientras ella desaparecía de su vista, Jack murmuró para sí mismo:

—Está jugando conmigo como yo lo hago con ella, no cabe duda que es mi otra mitad…

Y en cuanto emprendió el camino detrás de Jacky, le gritó:

—¡Es MI querido Perla Negra, "hermanita"!

—¡No, mi estimado "hermanito", es MÍ Perla Negra! —ella le replicó enseguida.


Durante todo el camino los dos Sparrow discutieron sobre quién era el verdadero dueño del barco pirata el Perla Negra, y como era de notarse, ambos se habían olvidado completamente de que eran perseguidos, y no lo recordaron hasta que se dieron de golpe con sus perseguidores afuera de aquel extraño edificio de la feria.

"Perro Loco", el tipo gordo al que Jacky había robado y todas las demás personas a las que, de una forma u otra, Jack había perjudicado, los habían estado esperando armados con garrotes para darles una buena lección, pero al ver salir a sus victimas del salón de los espejos y notar muy sorprendidos el extraordinario parecido que tenían entre sí, se olvidaron de la paliza prometida.

Viendo aquella ofuscación y sin decir una sola palabra, los dos piratas aprovecharon para salir huyendo a toda prisa, siendo perseguidos después por sus repuestos cazadores.

Los Sparrow eran veloces y muy inteligentes para sus perseguidores, pues aprovechaban cualquier cosa que estuviera a su alcance para retrasar la carrera de sus enemigos. Pero la suerte cambió cuando otro grupo apareció frente a ellos interponiéndose en su huída. Rodeados, Jack y Jacky no pudieron hacer otra cosa que defenderse luchando.

Poniendo su espalda contra la de su compañera y sacando su espada para defenderse, Jack les dijo a sus enemigos:

—Recordarán éste día…

—Como el día en que los hermanos Sparrow les patearon el trasero —terminó Jacky la famosa frase con una sonrisa.

Gracias a las habilidades de lucha y evasión de nuestros queridos protagonistas (que resultaba magnífico ver cómo sus destrezas se unían cuando peleaban juntos), se había armado tal batahola, que la gente de la feria, quienes se encontraban muy enojados y eran muchos, se vio obligada a echarlos a golpes a todos de aquel lugar.

Aprovechando aquella confusión, Jack y Jacky lograron evadirse de sus perseguidores y se dirigieron a hurtadillas hacia el puerto, en dónde Gibbs y Anna María esperaban a su capitán en el Perla Negra junto a toda su tripulación.

Enorme fue la sorpresa de todos cuando vieron venir por detrás del capitán Jack Sparrow a una inesperada capitana Jacky Sparrow.

—¡Veo visiones¡Veo visiones! —repitió escandalizado el loro de Cotton.

—¡P-pero si es Jacky Sparrow! —exclamó Gibbs, quien no cabía en su asombro.

—¿Qué comes que adivinas? —le preguntó Jack burlonamente en cuanto puso su pie sobre cubierta.

—¡¿Q-qué significa esto?! —inquirió Anna María estupefacta al ver subir a bordo del Perla Negra a la versión femenina de su capitán.

—Que ya tienes competencia, querida —le replicó Jacky con una pícara sonrisita.

—¿Acaso no se suponía que la maldición ya estaba rota? —inquirió tranquilamente el capitán Barbossa mientras ponía los brazos en jarra.

—Pues parece que esa maldición se rompía así: dividiéndonos —sugirió su contraparte al tiempo que se paraba frente a él—. ¿Ya colocaron el timón?

Dirigiéndole una mirada asesina, Hector Barbossa asintió.

—Esto me la vas a pagar, Jack Sparrow —amenazó.

—Mándame la cuenta cuando quieras, Barbossa —le respondió tranquilamente y se dirigió hacia su camarote junto a Jacky bajo la mirada incrédula e inquisidora de su tripulación.

—¡Capitán! —exclamó la muchacha morena—. ¿Podría explicarnos cómo demonios pasó esto?

Jack le abrió caballerosamente la puerta a Jacky para que entrara y antes de ingresar él a su camarote, le respondió a Anna María:

—Eso se los contaré después. Ahora quiero preparen todo para zarpar inmediatamente, nos dirijamos ya mismo hacia Port Royal… Tenemos que reunir a una pareja despareja… —y mientras sonreía maléficamente, entró al camarote cerrando la puerta tras de sí, dejando a toda su tripulación completamente estupefacta.

—¿Acaso escuché bien? —dijo Gibbs—¿quiere que nos dirijamos hacia Port Royal?

—¡Es una locura! —exclamó Anna muy molesta—¡ha perdido la poca razón que le quedaba!

Mientras toda la tripulación se quejaba de la orden suicida de su capitán, Hector Barbosa se había quedado muy pensativo respecto a la repentina aparición de la versión femenina de Jack y en su inesperado orden, algo turbio había detrás de todo.

—¡Bien¡Ya escucharon al bastardo¡Prepárense para zarpar hacia Port Royal! —ordenó con voz potente, a la que nadie puso objeción y se pusieron a trabajar rápidamente.

Una vez dentro del camarote, los dos capitanes Jack Sparrow, se sentaron a la mesa dispuestos a discutir sobre aquel asunto importantísimo de tener al comodoro Norrington entre sus manos mientras se disponían a degustar una buena cantidad de ron para celebrar su inesperada fraternidad. Ambos, con las jarras llenas y los pies sobre la mesa, se desparecieron a la charla.

—Bien¿ya se te ocurrió alguna idea de cómo acercarme a él, Jack? —preguntó Jacky.

—Oh, pues vestida de mujer puedes mezclarte entre la buena gente de Port Royal, Jacky.

—Te advierto que si me sigues llamando "Jacky", no habrá asunto que yo quiera escuchar¿sabe? —replicó ella muy molesta—. Además, no me gusta usar vestidos y que me hablen como si fuera una verdadera mujer, recuerda que dentro de todo sigo siendo un hombre, Jack.

—¡Bah! Pues yo veo "un buen par de razones" que me indican lo contrario, queridita —le replicó mordazmente mientras miraba los pechos de su versión femenina.

Enfadada, Jacky lo asesinó con la mirada y enseguida se levantó de la silla en donde estaba sentada y tomó rápidamente varias botellas de ron y se dispuso a marcharse de allí.

—¡Espera¿A dónde crees que vas con mi amado ron? —Jack se levantó rápidamente, entre enojado y preocupado.

—¿Cómo que TÚ ron¡Es MI ron!

—¡Ah, no¡Estás muy equivocada con eso¡Yo soy aquí el verdadero capitán Jack Sparrow, por lo tanto, es MI ron! —se acercó a ella y le arrebató una de las botellas.

—¡Eunuco¡Ya te dije que YO soy el verdadero capitán Jack Sparrow¡Y dame mi ron! —se le plantó en frente y le quitó la botella.

—¡No¡Yo lo soy¡Y tú serás el eunuco! —y le quitó otra vez la botella.

—¡No¡Yo lo soy! —y se la quitó otra vez.

—¿El eunuco? —y nuevamente se la arrebató.

—¡No¡El verdadero capitán Sparrow! —otra vez la recuperó, pero antes de que Jack se la volviera a quitar, la pirata sacó su espada y le dijo:

—¡Si vuelves a tocar otra vez mi amado ron, juro que serás un eunuco de verdad, "otro Sparrow"!

Inclinándose un tanto hacia atrás, con las manos alzadas y la cabeza ladeada mientras la observaba achicando los ojos, el aludido dijo:

—Me parece que sí eres el Capitán Jack Sparrow, después de todo, solo él podría amar tanto el ron como para defenderlo a toda costa.

—¡Jah¿Lo ves¡Lo admites! —festejó Jacky triunfante.

—Pero… —dijo a la vez que él sacaba también su espada—, como yo también soy el capitán Jack Sparrow, no permitiré que te apoderes de todo mi amado ron, "otra Sparrw".

Al tiempo que toda la tripulación del Perla Negra se preparaba para zarpar, escucharon que una pelea de espadas se había iniciado dentro del camarote de Jack Sparrow, bueno, de los dos Jack Sparrow.

Preicupados, fueron a ver lo que pasaba y grande fue su sorpresa al saber el motivo por el que se estaban peleando. No cabía duda que los dos eran las dos mitades de su querido y extraño capitán Sparrow.

Mientras Gibbs y los demás miraban con gran preocupación cómo Jack y Jacky se peleaban por el ron, Anna María comentó:

—Con un solo Jack Sparrow que nos metiera en líos era suficiente, no quiero pensar en lo que provocarían dos Jack Sparrow…

—Eso, es muy fácil de responder, pequeña —le sonrió sínicamente el capitán Barbossa—: si no se nos viene el apocalipsis encima, se nos vendrá el infierno.

—Qué consuelo… —replicó Gibbs.

Continuará... ¡Yo-oh-oh, y una botella de ron!

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